Primeros pasos…

Lo mejor es iniciar por informarnos, para ello es necesario investigar en diversas fuentes como libros, sitios web, canales de You Tube, páginas web, Facebook y con familias que eduquen en casa directamente. Hay muchos lugares, no todos con información confiable. Mis recomendaciones para analizar si el sitio vale la pena: que esté escrito o dirigido por una mamá o un papá que realmente eduquen en casa y sin escuela; que la información sea comprensible y basada en el conocimiento y la experiencia propia; que la información que comparta sea corroborable, porque es muy fácil decir cosas sin sustento.

El segundo paso es analizar toda esta información que encuentren y ver ¿cuál de todas estas visiones es la que más se acerca a su forma de vida familiar, a sus valores y convicciones? No traten de seguirlo todo porque es imposible, elijan uno, pruébenlo, vean si se adapta a lo que quieren como familia y si no, pues prueben con otro. Intentar copiar la manera en que una familia vive, educa o cría es imposible, porque las circunstancias de vida son distintas. La información puede servir de inspiración, pero quien tiene que hacer su propia receta eres tú junto a tu familia.

El tercer paso es compartir información y conclusiones con la familia, esto es: pareja e hijos. Es muy importante que no sólo sea tu deseo de hacer educación en casa, sino que sea el deseo de toda la familia porque este estilo de vida los involucra a todos. Sumamente importante es que si tienes pareja esté de acuerdo, de otra manera será sumar un estrés innecesario a la crianza y educación de tus hijas e hijos.

Con la información obtenida creen un proyecto de vida familiar ¿cómo se ven en un año, en tres, en cinco? Los proyectos de vida son planes que permiten establecer metas y líneas de acción para alcanzarlas. Son muy recomendables para que nuestra vida en casa y sin escuela sea beneficiosa.

Además, crear el plan de vida familiar les permitirá tomar decisiones consensuadas, es decir, que involucren a todos: mamá, papá e hijos. Muchas familias se acercan a mí para decirme que su pareja no está de acuerdo en educar en casa y que aún así lo harán, mi consejo es siempre que primero intenten convencer a la pareja, porque educar en casa y sin escuela es un trabajo de tiempo completo que requiere un equipo de trabajo, por lo que tanto papá como mamá deben involucrarse en el proceso.

Muy importante es no dejar de lado a los hijos, ellos forman parte del equipo, toman decisiones, trabajan junto a sus padres para alcanzar aprendizajes. Todos los miembros de la familia deben involucrarse profundamente en este estilo de vida.

El sexto paso es tan importante como complicado: desescolaricen su mente. ¿Qué significa esto? Esto quiere decir que dejemos de preocuparnos por los patrones y esquemas que establece la sociedad. En la educación en casa y sin escuela no nos regimos por los calendarios escolares, no existe eso de “perder el año”, porque todo el tiempo nuestros hijos aprenden algo y, por lo mismo, no pierden el tiempo ni aunque jueguen todo el día. La ruptura de patrones mentales es de lo más complicado de lograr en este estilo de vida.

Desescolarizar la mente también significa dejar de comparar los logros de nuestros hijos con los de los niños escolarizados, Recordar que cada niño es diferente, que tienen ritmos y formas de aprendizaje propios, que incluso entre hermanos habrá diferencias en lo que aprenden y la manera en que lo hacen. Es comprender que el trabajo en equipo familiar es parte de formar a nuestros hijos, que somos nosotros los que debemos ofrecer las oportunidades de aprendizaje, pero son ellos quienes deberán aprovecharlas de acuerdo con sus intereses.

También es dejar de preocuparnos por las certificaciones, que si bien pueden llegar a requerirse, no es algo indispensable, depende del plan de vida que hayamos establecido y que es flexible, porque desescolarizar la mente también significa saber que los planes pueden cambiar en cualquier momento y que eso está bien, que podemos retroceder para avanzar, equivocarnos, reintentar y tratar hasta lograrlo.

Generalmente, se recomienda que se tomen unos meses para desescolarizar la mente, un mes por cada año que nuestros hijos hayan pasado escolarizados y que durante ese tiempo no hagan ninguna actividad académica, sino que trabajen en construir lazos familiares. Sin embargo, por experiencia sé que la desescolarización de la mente adulta lleva mucho más tiempo, es un proceso permanente, porque luchamos contra los patrones que construyeron en nosotros durante años, luchamos con lo que la sociedad busca imponernos como fórmula del éxito, contra lo establecido, contra lo “normal” y eso es permanente y, en ocasiones, algo desgastante.

Mientras se desescolarizan es importante comenzar a crear lazos, puede ser que ya tengan creados algunos, pero éstos deben reforzarse. La educación en casa y sin escuela se basa en el conocimiento que los padres tengamos sobre nosotros mismos y sobre nuestros hijos. Para lograr ese conocimiento es necesario observarlos, escucharlos, comprenderlos. No es sencillo, esto requiere trabajo, aprendizaje, investigación, recomiendo leer sobre desarrollo infantil, sobre aprendizaje y sobre el funcionamiento del cerebro en el bebé, en el niño y en el adolescente. También es bueno aprender a dialogar con nuestros hijos, investigar estrategias para la motivación, para despertar interés, para comunicarse asertivamente, para escuchar activamente a nuestros hijos. Hay mucha información sobre todos estos temas en Google.

Ya que hayan hecho todo esto, llegó el momento de elegir un método de aprendizaje, hay muchos: por competencias, por proyectos, basado en problemas, aula invertida, basado en tecnologías de la información, entre muchísimos más. Al respecto les recomiendo que no se agobien, hay demasiados métodos, ninguno es mejor que otro, todo depende de la forma en que tus hijos aprendan, de su ritmo, de la organización familiar. Mi recomendación: inicia por el que te parezca más sencillo y observa el efecto en tus hijos, si ves que se aburren o que no avanzan, cambia de método. Igual puede ser que avancen en unas cosas y en otras no, entonces combina métodos. Recuerda, en este camino todo es prueba y error, por eso no solo aprenden nuestros hijos, sino nosotros también junto a ellos.

Una recomendación en esto, recuerda que una pedagogía no es lo mismo que un método de aprendizaje; la pedagogía es el marco conceptual, el método de aprendizaje es lo que pones en práctica.

Ahora sí, puedes iniciar a educar en casa, para que no olviden todo esto, les dejo una infografía que lo resume bastante bien.

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3 respuestas a «Primeros pasos…»

  1. Avatar de Un comentarista de WordPress

    Hola, esto es un comentario.
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  2. Avatar de Dulce

    Gracias muy educativo

    1. Avatar de Martha

      Qué bueno que te ha servido.